Momento para la acción positiva en Uganda: Acabar con el discriminatorio proyecto de ley contra la homosexualidad

El gobierno de Uganda debería mostrar liderazgo en la prevención del VIH y la protección de los derechos humanos rechazando el proyecto de ley contra la homosexualidad propuesto ante el parlamento ugandés. Según la Alianza sobre el sida y los derechos para África meridional (ARASA), AIDS Law Project Sudáfrica (ALP), la Red mundial de personas que viven con el VIH (GNP+), y la Red internacional de líderes religiosos que viven con el VIH o que están afectados por el virus (INERELA+) afirman que reconocer la existencia de gays y lesbianas en Uganda, y ofrecer medidas de apoyo para ayudar a que hombres y mujeres que mantienen relaciones homosexuales adoptan decisiones informadas sobre su salud sexual, son las únicas formas responsables de avanzar en la prevención del VIH.

Un polémico proyecto de ley contra la homosexualidad ha sido presentado ante el Parlamento ugandés. Entre sus disposiciones se incluye una condena a cadena perpetua para las personas que son culpables del “acto de homosexualidad”, así como la pena de muerte para la “homosexualidad agravada”, y vivir con el VH se considera un factor agravante. Asimismo, se puede eliminar el registro de las organizaciones que “promueven la homosexualidad” y encarcelar a sus directivos hasta un periodo de 7 años.

Según ARASA, ALP, GNP+ e INERELA+, este proyecto de ley, si se promulgara, pondría en peligro los avances conseguidos en la respuesta de Uganda al VIH durante los últimos 25 años, y por lo tanto va en contra del objetivo de proteger al pueblo ugandés. La ley violará derechos humanos básicos, como los de las personas que mantienen relaciones homosexuales, especialmente de aquellos que viven con el VIH. No solo socavará las iniciativas de prevención y los esfuerzos de tratamiento y prevención dirigidos a poblaciones vulnerables como los hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, sino que además los pondrá aún en más riesgo.

En contra de las disposiciones de la Constitución de Uganda, al penalizar los actos sexuales de común acuerdo entre adultos del mismo sexo, el proyecto de ley viola los derechos individuales a la igualdad, la autonomía, la integridad corporal y la privacidad.

“Las disposiciones del proyecto de ley que convierten en delito “promover” la homosexualidad imponen limitaciones inaceptables en los derechos a la libertad de expresión y asociación”, declaró Michaela Clayton, directora de ARASA. “El proyecto de ley permitirá que el gobierno cierre organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación que participen en cualquier actividad que se considere que respalda “la homosexualidad y actividades relacionadas””.

El proyecto de ley tendrá repercusiones directas en la democracia y la salud pública. Las organizaciones de la sociedad civil no podrán promover más de forma legal los derechos ni diseminar información sanitaria para hombres y mujeres que mantienen relaciones homosexuales. Penalizar a las poblaciones más expuestas al riesgo, como los hombres y mujeres que mantienen relaciones homosexuales, obstaculiza la prevención del VIH al negar a las personas educación, métodos y herramientas para practicar sexo sin riesgo, y podría propagar más la epidemia en la población general.

“La promulgación de este proyecto de ley contra la homosexualidad repercutirá negativamente en los esfuerzos de prevención, tratamiento y atención relacionados con el VIH en el país, y pondrá en riesgo los resultados conseguidos gracias a los miles de millones de dólares invertidos en la respuesta de Uganda al VIH”, afirmó Kevin Moody, coordinador internacional y director ejecutivo de GNP+. “Como tal, el proyecto es una bofetada para los ugandeses que están respondiendo a la epidemia y los donantes que financian esta respuesta al VIH”.

“Penalizar la homosexualidad amenaza el puesto de trabajo de decenas de miles de ugandeses que participan en las pruebas, el asesoramiento, la educación sobre la prevención y los programas de tratamiento y atención, que no podrán ahora realizar su trabajo, y esto tendrá una repercusión de vida o muerte para sus pacientes”, continuó Kevin Moody.

Kevin Moody: “Para las personas que viven con el VIH y mantienen relaciones sexuales, revelar esto puede convertirse en una pena de muerte”.

“Esta rigurosa visión de la homosexualidad,  implacable e intransigente, es una herencia de la colonización de África y los valores cristianos victorianos impuestos en el continente”, afirmo el reverendo Johannes Heath, de INERELA+. “La homosexualidad siegue siendo un motivo de división entre las comunidades religiosas. Sin embargo, en el corazón de todo está el consenso sobre que el auténtico camino hacia delante es escuchar a los demás con amor”.

“En un país ampliamente cristiano como Uganda, Jesús dijo “os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado””, afirmó el Reverendo Heath. “Este proyecto de ley no deja lugar para el amor, este proyecto no deja lugar para el diálogo y este proyecto deja a las personas en una situación de exposición y vulnerabilidad ante el VIH al acabar con todas y cada una de las oportunidades de que participen en la respuesta”, continuó.

ARASA, GNP+. INERELA+ y ALP urgen al gobierno ugandés a hacer frente a esta discriminación y a permitir que todos los ciudadanos ugandeses puedan prevenir el VIH y ver satisfechos todos sus derechos.